Identifiquemos las diferencias entre el transformador sumergido en aceite y el transformador de tipo seco.
Fuente de refrigeración
La fuente de refrigeración del transformador seco depende principalmente del aire.
Al mismo tiempo, la fuente de refrigeración de un transformador lleno de aceite es principalmente aceite.
Los transformadores secos se deben a que no tienen aceite en su interior.
El aceite es necesario para los transformadores de distribución refrigerados por aceite porque actúa como aislante de la corriente eléctrica.
Proceso de transmisión de energía
El funcionamiento de un transformador implica no solo la estabilización de la tensión y la corriente, sino también la transferencia de energía. La cantidad de energía transferida depende de la tensión, la corriente y el tiempo. Al transformar la tensión, el transformador reduce la corriente, disminuyendo así la pérdida de energía en las líneas de transmisión. La fórmula de transferencia de energía es: W=I2⋅R⋅t
A medida que la corriente (I) disminuye, la energía consumida en la línea de transmisión también disminuye, lo cual es un propósito fundamental del uso de transformadores. Están diseñados para mejorar la eficiencia energética, no para aumentar la energía.
Eficacia
Los transformadores de tipo seco son ineficaces debido a las limitaciones de espacio y tensión.
Por lo tanto, los transformadores sumergidos en aceite son más eficientes en términos de pérdidas eléctricas y operaciones de mantenimiento.
Mantenimiento
Los transformadores sumergidos en aceite requieren comprobaciones periódicas de la calidad del aceite, innecesarias en los de tipo seco.
Los transformadores secos son más pequeños porque no necesitan tanque.
El aceite también es susceptible a los cambios ambientales y climáticos, pero los transformadores secos no.
Aplicación
Cuando las fugas de aceite suponen un problema importante en un entorno exterior o en el interior de un edificio, los transformadores de tipo seco son la opción más segura.
También son comunes allí donde el mantenimiento o la sustitución del transformador va a ser fácil.
Los transformadores sumergidos en aceite destacan en la transmisión y circulación de potencia.
Debido a su magnitud para mantener la potencia, un transformador de distribución refrigerado por aceite es el equipo de elección cuando se trata de llevar a cabo el proceso de transmisión de potencia.
Costes de inversión
El transformador seco es más caro que el sumergido en aceite.
Debido a su eficiencia energética típica, los transformadores sumergidos en aceite son fiables, duraderos y baratos.
El coste de funcionamiento de un transformador seco es mayor que el de uno sumergido en aceite, y además consumen más energía.
Propiedades reciclables
El núcleo de un transformador seco es más difícil de reciclar que la bobina de un transformador sumergido en aceite cuando se acerca el final de su vida útil.
Ubicación
Los transformadores de distribución refrigerados por aceite son los más adecuados para aplicaciones exteriores.
Mientras tanto, el transformador de tipo seco se utiliza mucho en interiores por su escaso impacto de carbono.
Puede encontrar transformadores secos en una gran variedad de lugares públicos, ya que su uso es totalmente seguro.
Son habituales en lugares de trabajo, centros médicos y zonas de recreo.